miércoles, 3 de agosto de 2011

Quién camina seguro hoy en día!

El tema de seguridad ciudadana  se convierte en la actualidad  en una de las grandes  preocupaciones  sociales  en la medida que constantemente somos víctima de un asalto, robo al domicilio, vehículo, empresa, o negocio, o sufrimos un ataque por una gavilla de jovenzuelos  que provistos de armas de fuego, o punzo cortantes atacan  a mansalva sin impórtales nuestra integridad, o somos victima por algún indicio de progreso o riqueza de alguna extorsión.  En este contexto de convivencia social  caminamos pensando que en algún momento de manera repentina nos van atacar  y por ende sufrir una lesión inesperada.
Está demostrado históricamente según la estadística que el modelo actual de control delincuencial ha fracasado dado en que apenas una década 2000 - 2010  la población penal en las cárceles casi se ha duplicado y  caminar por las calles de la  ciudad es un peligro, peor aun si lo hacemos de noche en que hay  “territorios liberados”  allí están los ejemplos  de  Lima, Callao y capitales de provincias importantes en donde la presencia policial brilla por su ausencia    ¿ queremos esto para Chiclayo ? Por supuesto que NO.
Por ello es de vital importancia analizar la situación y en el contexto en que no estamos desarrollando, del mismo modo generar conciencia y buscar el cambio aportando una seria de propuestas tendientes a disminuir el impacto delincuencia, De este modo pretendemos responder a la necesidad de replantear el  enfoque de trabajo para poder combatir la delincuencia común  el crimen organizado y el pandillaje urbano.
Sin embargo,  ¿se está combatiendo el problema  desde sus orígenes? Analicemos que luego de varios años de aplicación de esta política contra la criminalidad  es necesario reflexionar si el enfoque represivo Policial  ha contribuido  a lograr aquello que los ciudadanos anhelan, una vida cotidiana en paz con mayor seguridad personal  para realizar sus proyectos de vida, y la protección de sus  propiedades. Con sinceridad  pensamos que las autoridades no quieren  reconocer el fondo del asunto,  Creemos  que  no existe un compromiso decidido  de parte de  los operadores de justicia y  como siempre se combate las consecuencias, cuando es sabido que   el  problema delincuencial  y de violencia urbana  es también  un problema social,  y su solución está en tomar medidas de carácter sociales para erradicar la delincuencia urbana, condición de pobreza, influencia de alcohol y drogas, la escolaridad deficiente, la violencia familiar e intentar disminuir la influencia negativa de los medios de comunicación;  porque entendemos que  sus orígenes están en la entraña social de miseria, de falta de oportunidades y necesidades insatisfechas que mal interpretadas devienen en una manera fácil de vivir de estas personas.
En ese contexto urge la inmediata reacción de parte del estado y de la sociedad a fin de tomar medidas que solucionen el problema,  no podemos ser indolentes ante una realidad que cada vez nos acorrala, no se puede esperar pacientemente  que el legislativo cambie los artículos con respecto al delito o que el nuevo código procesal penal sancione al sujeto con rigurosidad solamente.  Ni tampoco esperar la reacción del pueblo que como  hemos visto al estilo de  “fuente ovejuna”,  capturan al delincuente y después de una feroz golpiza que en muchos casos llega hasta la muerte creen  solucionar su problema.  Esta conducta muy popular de tomar la justicia por sus propias manos, se da justamente por  la inercia  que han demostrado  las autoridades del sector.
En la experiencia de otras ciudades, considero realmente que el estado debe tomar con mayor seriedad el fenómeno del incremento de la delincuencia urbana porque como dice el LIC. GUERY CHIRINOS ALVARADO “estamos viviendo una profesionalización acelerada de la violencia en la cual muchos sujetos han dejado de lado el uso del arma blanca para empuñar las armas de fuego de corto  y largo alcance con consecuencias lamentables. 

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